"'¡No puedo creerlo, es una locura!', me dice Carl de Souza, jefe de fotografía de la AFP. Igual que otros medios, la agencia no pudo tomar una sola foto de Jair Bolsonaro durante la noche de su victoria electoral, que provocó un terremoto político en Brasil", escribe Pascale Trouillaud, directora de la oficina en Rio de Janeiro.
"El candidato parece decidido a querer dar un vuelco radical en los usos y costumbres de la vida política brasileña y quizás hacer difícil la existencia a los periodistas que cubrirán su mandato de cuatro años".
"El poder que se instalará en Brasilia el 1º de enero no es amigo de la prensa".