Palestino Saber al-Ashkar, de 29 años, arroja piedras durante los enfrentamientos con militares de Israel en la frontera con la franja de Gaza que separa al territorio palestino, en el este de la ciudad de Gaza, el 11 de mayo de 2018 (AFP / Mahmud Hams)

Su nombre es...

Saber al-Ashkar, de 29 años, con su honda detrás de la franja de Gaza que separa el enclave palestino del territorio israelí, el 11 de mayo de 2018. (AFP / Mahmud Hams)

Saber al-Ashqar es un hombre de 29 años que vive en Gaza y todos los viernes va a la frontera del este de la ciudad,  a un lugar llamado Malaka. 

Llega en autobús con sus  amigos que lo ayudan a subir y bajar del transporte y lo acompañan hasta la zona de las manifestaciones.

Lo veo ahí todas las semanas.

Los manifestantes palestinos se repliegan ante el gas lacrimógeno que lanzan las fuerzas israelíes durante la sexta manifestación del viernes, en la que reclaman el derecho a retornar, el 4 de mayo de 2018 (AFP / Mahmud Hams)

Otros dos manifestantes con amputaciones en las piernas también acudían antes a las protestas.

Pero fueron asesinados. Uno venía de Khan Younes y el otro de la ciudad de Gaza.

En la frontera entre Gaza e Israel, el 1 de junio de 2018. (AFP / Mahmud Hams)

Es un lugar muy peligroso. En ciertos aspectos es aún más arriesgado que cuando hay un ataque o una incursión militar israelí.

Una niña palestina lleva neumáticos para encenderlos y crear una cortina de humo que se supone que esconde a los manifestantes de los francotiradores israelíes, el 13 de abril de 2018 (AFP / Mahmud Hams)

Los manifestantes van cada viernes a la franja que separa el enclave palestino de Gaza del territorio de Israel para participar en la gran  "Marcha del Retorno" que inició el 30 de marzo pasado. Su primer objetivo es poner fin al bloqueo a esa zona por parte del Estado hebréo.

Los hermanos de Sabri Ahmed Abu Khader, de 24 años, muerto a consecuencia de disparos israelíes frente a la frontera, durante sus funerales el 18 de junio de 2018 (AFP / Mahmud Hams)

La cantidad de manifestantes que llegan a la frontera varía, pero recientemente ha vuelto a incrementarse, así como el número de muertos y heridos. La mayoría de las veces son alcanzados por balas de verdad.

Cerca de la franja de Gaza que separa a Israel, el 31 de agosto de 2018. (AFP / Mahmud Hams)

El 12 de octubre de 2018, la AFP contabilizó al menos 204 palestinos muertos por disparos israelíes desde el 30 de marzo, muchos de ellos apostados a lo largo de la frontera, o víctimas de ataques aéreos o con tanques de Israel.

Mujeres palestinas se manifiestan cerca de la frontera con el territorio de Israel, en Gaza, el 1 de junio de 2018 (AFP / Mahmud Hams)

Los periodistas tampoco se escapan del peligro. Mohammed Abed, mi compañero de la AFP, fue herido el 8 de junio en una pierna y aún sigue convaleciente en una recuperación que ha sido muy lenta.

Nosotros llegamos al lugar en automóvil para unirnos después a los manifestantes. Llevamos chalecos antibalas y máscaras contra el gas lacrimógeno. La mayoría de los periodistas portamos un brazalete que indica que somos parte de la prensa, pero eso no impide que corramos riesgos.  Las manifestaciones se intensificaron después de que Estados Unidos decidió trasladar su embajada de Tel Aviv a Jerusalén.

Las manifestaciones se intensificaron tras la decisión de Estados Unidos de trasladar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén. Franja de Gaza cerca de la frontera el 14 de mayo de 2018 (AFP / Mahmud Hams)

Por supuesto que tengo miedo cuando hago mi trabajo en ese lugar y  veo la cantidad  heridos que hay. Es horrible para los que sufren lesiones  en las piernas, hay escasez de antibióticos en el enclave. Es por eso que esta historia es tan difícil de cubrir. El sitio está muy expuesto y el riesgo es grande.

Manifestante palestino con su honda cerca de la franja que separa Gaza del territorio de Israel, el 11 de mayo de 2018 (AFP / Mahmud Hams)
Mahmud Hams