"Éste es tal vez uno de los aspectos de mi trabajo como reportera de video del Mundial en Brasil que menos me gusta", cuenta Céleste Owen-Jones, reportera de video enviada al Mundial en Brasil. "Me siento mucho más cómoda si tengo que cubrir una manifestación en Sao Paulo, que grabando a un montón de hombres que miran fútbol en un bar. Porque sé que seré tratada primero como una mujer y, con suerte, tal vez, luego como periodista."
