Un día de playa en Gaza
Tras cerrar 2014, un año marcado por las guerras, las masacres, las epidemias y otras tragedias, fotógrafos de AFP cuentan la historia de una imagen bella o esperanzadora tomada en el contexto de un evento dramático.
GAZA, 5 de enero de 2015 - Pasé mi verano fotografiando la más reciente guerra en Gaza. Cincuenta días de fotografías de niños tomadas entre los escombros. Padres llorando al lado de los pequeños cuerpos inertes. La muerte. La destrucción. Los funerales de hombres y mujeres, de niños a veces muy pequeños.
Y de repente, en la misma playa donde un misil israelí segaba dos meses antes, bajo los ojos asustados de la prensa internacional, la vida de cuatro niños que jugaban a la pelota, veo la imagen misma de la felicidad: un padre que lanza al aire un niño que ríe.
Diez días después del fin de la guerra que mató a cerca de 2.200 palestinos, comprendo que esto que tengo delante de mis ojos es la paz, la tranquilidad. Estamos lejos de la guerra, la tercera en seis años, que desgarró a la Franja de Gaza entre julio y agosto.

(AFP / Mahmud Hams)
Allí, delante de tanta felicidad, no me acerco a ese padre y a su hijo, no quiero hacerles preguntas, saber su historia o hacerles rememorar la guerra de la que apenas estamos saliendo. Disfruto este momento y estoy feliz de verlos felices.
Hace un buen rato, el padre se quitó su camisa. Tiene una camiseta sin mangas y su hijo usa ropa de verano colorida. El mar es azul. Tengo una bella foto. Una bella foto y una bella historia.

(AFP / Mahmud Hams)
Alrededor de nosotros, las familias se instalan sobre la misma arena que se mantuvo desierta cincuenta días. La playa está llena de nuevo. Durante la guerra nadie venía. Durante cincuenta días, casi sin interrupción, la aviación israelí atacó a Gaza. ¿Quién osaría pasear así por la orilla del mar? ¿Quién tendría ganas de bañarse durante la guerra?
Pero en tiempos de paz, el mar Mediterráneo es la única ventana sobre el horizonte de Gaza. En el norte nos chocamos con el control del paso a Israel. En el sur, la frontera con Egipto está cerrada casi todo el tiempo.

(AFP / Mahmud Hams)
A estas familias les queda la playa, el Mediterráneo en el que los pescaderos no pueden aventurarse demasiado lejos por el riesgo de exponerse al fuego de la marina israelí, que impuso también un bloqueo marítimo. Pero los bañistas, que son numerosos, sí pueden nadar en el mar antes de la puesta del sol.
Ese padre y su hijo encontraron ese día en esta playa el sabor de la felicidad, de la libertad. Hasta la próxima guerra.
Mahmud Hams es fotógrafo de AFP en Gaza.

(AFP / Mahmud Hams)