"En Donetsk el sonido de explosiones es una constante, es como el ruido de fondo. Artillería pesada, morteros, cohetes: luego de nueve meses de lucha, los residentes de la ciudad controlada por los rebeldes prorrusos pueden reconocer la mayoría de los diferentes tipos de explosiones, pero sin saber, muchas veces, quien está bombardeando a quien. Los civiles hacen su mejor esfuerzo para continuar con sus rutinas diarias a pesar de que estas bombas pueden caer de cualquier lugar, en cualquier momento, dejando cadáveres regados en las aceras", cuenta Simon Valmary, desde Ucrania, en donde se encuentra cubriendo el conflicto junto al fotógrafo Dominique Faget.
