La captura de imágenes premiadas

Anthony Wallace,  jefe de fotografía de la oficina  de AFP en Hong Kong ganó recientemente el prestigioso “Human Rights Press Award”, que otorga el club de prensa extranjera de la isla, por una serie de fotos sobre el movimiento pro-democracia que sacudió en 2019 por más de seis meses a ese territorio semiautónomo.

Varias fotos de la serie premiada son de una jornada especialmente intensa en los alrededores de la universidad politécnica, donde centenares de manifestantes se habían refugiado.  

Catorce fotógrafos de la AFP participaron en esta cobertura que empezamos a contar desde junio de 2019 en este blog.

Aquí Wallace, de 41 años, detalla como obtuvo estas destacadas  fotografías:

Hong Kong - Soy el único fotógrafo permanente en Hong Kong, y la oficina que también es la sede regional de la AFP en Asia tiene además tres editores. Por eso es que en diferentes momentos vinieron a apoyar fotógrafos de otras partes para cubrir las manifestaciones a favor de la democracia . Tres o cuatro fotoperiodistas se turnaban para cubrir durantes las 24 horas las protestas todos los días. Como coordinador traté de identificar los lugares a donde tenían que estar, pero también de no enviar a mis compañeros a los sitios a los que yo mismo no iría. La historia era de tal magnitud que de cualquier modo era imposible no volver con imágenes increíbles cuando ibas armado con una cámara. 

Los activistas forman una cadena humana en Lion Rock en Hong Kong el 13 de septiembre de 2019. (AFP / Anthony Wallace)

En este tipo de eventos, lo más importante es tener en cuenta que estás cubriendo una historia y no dejarte atrapar por la intensidad del momento, no te puedes quedar pasmado, tienes que seguir pensando en qué está sucediendo en otros lugares. A veces un momento de calma puede ser tan revelador como las fuertes  imágenes de gas lacrimógeno.

Varias fotografías de la serie premiada elegidas para este blog son de los días 18 y 19 de noviembre de 2019. Todas fueron tomadas en o alrededor de la Universidad Politécnica de Hong Kong.  

                                               Agotados

Un manifestante herido después de ser detenido fuera de la Universidad Politécnica de Hong Kong el 19 de noviembre de 2019. (AFP / Anthony Wallace)

El 18 en la mañana recibí información de que unos 200 activistas intentaban salir juntos de la universidad bajo el riesgo de ser arrestados inmediatamente. Las autoridades habían declarado el área como "zona de disturbios"  y cualquier persona detenida podía ser condenada a fuertes penas de prisión. Cientos de policías llegaron y les lanzaron a los manifestantes gas lacrimógeno cuando salían. Algunos trataron de regresar. Yo no podía ver nada, mi máscara estaba blanca como humo. Cuando la nube de gas se disipó vi que estaban arrestando a las personas.

Como periodistas, nuestro deber es contar la historia. No podemos interponernos.  Vi a un tipo con sangre en la cara... Parecía completamente exhausto, agotado, y al parecer no se daba cuenta de que estaba sangrando profusamente. Creo que él también estaba en shock... En este tipo de situación hay que enviar muy rápido las imágenes a los editores para su distribución. Y hay que hacer elecciones editoriales muy rápidas sobre lo que se envía, en vivo, en el campo. Estaba bastante lejos de él. Empecé a editar las fotos y realmente lo reenmarqué. Elegí tres cuadros... con una toma más amplia al principio. Pero la cerré: "No, la historia aquí es su expresión. Cualquiera que vea la imagen tiene que poder estar cerca de lo que siente", pensé.  

                                              El puente 

Jóvenes intentan huir con una cuerda improvisada en las afueras de la Universidad Politécnica de Hong Kong, 18 de noviembre de 2019. (AFP / Anthony Wallace)

Otro momento importante comenzó cuando me encontraba al interior de la universidad en un salón que los reporteros usaban para dormir en el suelo. Mi compañera del servicio de video Ayaka me llamó. "¡Tienes que venir!". Se oía muy nerviosa. Con la fotógrafa Ye Aung Thu fuimos para allá. Ayaka me había enviado la localización por Whatsapp. Había un puente que estaba lleno de energía, caótico, la gente corría en todos los sentidos. Y entonces Ayaka me mostró: algunos trepaban por la barda. Abajo estaba el vacío y una autopista. Había desesperación y determinación al mismo tiempo y también mucho coraje.

Las personas estaban bajando por una especie de cuerda sin guantes para tratar de escapar. Algunos se estaban cayendo. Más tarde me enteré de que una persona se había roto las piernas. Bajo el puente había  motos esparando para llevárselos. Era una locura total. Cuando llegué, la policía se había dado cuenta de la maniobra y empezaron los disparos de gas lacrimógeno. En este tipo de situación hay una gran colaboración entre los fotógrafos de campo y los editores de fotografía. Sinceramente, sin ellos, no tendríamos ni la mitad de las fotos.  En medio del gas lacrimógeno es imposible enmarcar, enviar los pies de foto. Dependes del editor de fotos para que encuadre por ti, respetando tu estilo. Miras las fotos al día siguiente, y piensas, "oh, gracias, lo hizo así". 

Estas fotos del puente, fueron editadas desde París. A veces es Bangkok, o Delhi o Washington... Y los editores no reciben premios por eso.  

                                 Fuga por las alcantarillas 

Un manifestante intenta escapar por las alcantarillas de la Universidad Politécnica de Hong Kong el 19 de noviembre de 2019. (AFP / Anthony Wallace)

Esa noche dormí allí. No teníamos opción, era demasiado complicado dejar el campus y luego volver por los muchos controles policiales que había. Alrededor de las cuatro de la mañana otro fotógrafo me despertó. Me dijo que algunos activistas habían intentado escapar por las alcantarillas pero que tuvieron que retroceder. No habían encontrado el camino de regreso. El aire estaba demasiado contaminado. Los activistas estaban empapados, y tenían las piernas y pies desnudos cubiertos de barro. Dejaron  huellas en el suelo. Se veían tan jóvenes y vulnerables... La gente ve a estos manifestantes vestidos de negro, con máscaras, cascos... pero bajo las máscaras hay gente muy joven, algunos son menores de 20 años. Pensé que arriesgaban la vida en este laberinto de alcantarillas sólo para volver  a casa. Pensé en sus familias. No tomé ninguna foto. Estaban compartiendo un momento íntimo. No habría estado bien. Al día siguiente pensé en eso porque vi esas marcas en el suelo. También había algunas pertenencias personales que habían dejado atrás... Algunos lograron  escapar. 

Se convirtió en la única ruta de escape. La universidad estaba rodeada por las fuerzas del orden. Decidí ir a ver, para averiguar lo que estaban dispuestos a hacer para escapar. Mi idea no era necesariamente tomar una foto. Dentro, el aire estaba tan saturado que tuve la sensación de estar en un baño sauna, puro vapor. El camino era muy estrecho. Esta imagen muestra la desesperación de la fuga.  

Activistas se manifiestan en Hong Kong el 27 de julio de 2019 (AFP / Anthony Wallace) (AFP / Anthony Wallace)
Intervención policial en las afueras de la Universidad Politécnica de Hong Kong, 18 de noviembre de 2019. (AFP / Anthony Wallace)

 

La sede de la Universidad Politécnica fue como una "historia dentro de una historia". No fue la última del movimiento, pero es cierto que después de eso la gente estaba agotada emocionalmente. Todos necesitaban un descanso...

Agentes de policía disparan con un cañón de agua contra un manifestante solitario cerca de la sede del gobierno en Hong Kong el 12 de junio de 2019. (AFP / Anthony Wallace)

Relato: Anthony Wallace. Edición: Michaëla Cancela-Kieffer

Anthony Wallace