Día infernal en Alepo

ALEPO (Siria) – No creo que la guerra en Siria se termine nunca. Ya llevo tres años fotografiando el conflicto en Alepo, mi ciudad. Mi objetivo es mostrar al mundo todo el sufrimiento que padecemos los sirios. Y este jueves 28 de abril es uno de los días más infernales que hemos vivido aquí.

Tomé esta serie de imágenes en el barrio residencial de Al Kalasa, controlado por los rebeldes y asediado por la fuerzas del régimen de Bashar al Asad. Estaba con una unidad de defensa civil cuando ocurrió el ataque aéreo. Las bombas caían a poco más de cien metros de donde yo me encontraba. Corrí inmediatamente para tomar fotos.

Tras un bombardeo contra el barrio de Al Kalasa en Alepo, el 28 de abril de 2016 (AFP / Ameer Alhalbi)

Cuando caen bombas sobre un barrio, los vecinos son los que dan los primeros auxilios a los heridos. Los equipos de rescate de defensa civil, que a menudo fueron entrenados en Turquía, toman el relevo al llegar. Eso es lo que ocurrió este jueves. En el momento en que llegamos, una mujer estaba gritando por ayuda desde lo alto de un edificio dañado por las explosiones. Ella, su marido y su hijo estaban atrapados en lo que quedaba de su apartamento en el segundo piso, del que no podían bajar.

Inmediatamente se organizó el rescate. Los hombres de defensa civil desplegaron una escalera y, formaron una cadena humana para bajar al niño. El apartamento quedó completamente destruido, pero la pareja y su hijo estaban ilesos. Los fotografié por última vez cuando lograron salir del lugar por su propio pie. No sé quiénes son. No sé qué pasó con ellos desde entonces.

Socorristas de Defensa Civil evacúan a una mujer atrapada en su edificio tras un ataque aéreo en el barrio de Al Kalasa en Alepo, el 28 de Abril de 2016 (AFP / Ameer Alhalbi)

Este jueves fue realmente un día horrible en Alepo, el más espeluznante desde que comenzó la campaña de bombardeos. En total, unas cincuenta bombas azotaron las zonas controladas por los rebeldes. Más de doscientas cincuenta personas han muerto desde el inicio de la ofensiva del régimen el 22 de abril.

(AFP / Ameer Alhalbi)

Hace ya mucho tiempo que no hay más vida aquí. Nada de cafés, nada de restaurantes, ni rastro de la vida cultural de la que tenía fama la ciudad antes de la guerra. Ahora, Alepo es la ciudad más peligrosa del mundo. Un pueblo fantasma.

¡Atención! Imágen muy violentaPuede herir su sensibilidad

Una víctima del bombardeo del barrio de Al Kalasa (AFP / Ameer Alhalbi)


 

Trabajar como fotógrafo aquí no es simple. Tienes la impresión de que incomodas a todo el mundo. El año pasado, en el barrio de Al Fardus, a uno de mis colegas los vecinos enfadados le rompieron la cámara, tras acusarlo de fotografiar a las mujeres. Pero sigo, porque quiero mostrar al mundo lo que está pasando aquí.

Rescate de un niño después de un ataque aéreo contra el distrito de Al-Kalasa en Alepo, 28 de Abril, 2016 (AFP / Ameer Alhalbi)

Como todos aquí, he sufrido personalmente los combates. Fui herido por dos balas al principio del segundo año de la guerra, en abril de 2012. Mi padre y mi primo, que trabajan como voluntarios de defensa civil, también resultaron heridos. Muchos de mis amigos se han ido a Turquía y Alemania. Yo mismo me planteé el año pasado salir, emigrar como tantos otros sirios. Pero finalmente no lo hice, y sigo trabajando aquí.

(Este artículo fue escrito con Samar Hazboun en Nicosia y Roland de Courson en París).

(AFP / Ameer Alhalbi)
Ameer Alhalbi