“He seguido prácticamente de principio a fin durante nueve meses la ofensiva de las fuerzas especiales iraquíes para retomar la ciudad de Mosul de los yihadistas del grupo Estado Islámico”, escribe Ahmad Al-Rubaye, fotógrafo de la AFP basado en Bagdad.
“Testigo de masacres en una atmósfera de muerte, he pasado semanas enteras en el frente con los soldados. Cuando volvía a casa a descansar, mi hija de dos años ni me reconocía ¿Por qué ponerse a prueba de esa forma?... porque soy iraquí y pensé que era mi deber mostrar esta realidad”.