BEVERLY HILLS, CA - JANUARY 11: Actors Joshua Jackson and Diane Kruger attend the 72nd Annual Golden Globe Awards at The Beverly Hilton Hotel on January 11, 2015 in Beverly Hills, California. Jason Merritt/Getty Images/AFP

Mitos de la alfombra roja

El actor Joshua Jackson y su compañera sentimental, la también actriz Diane Kruger, junto a publicistas y organizadores de los premios Globos de Oro (Getty Images/AFP - Jason Merritt)

LOS ÁNGELES, 17 de enero de 2014 - No vamos a hablar aquí de los modelitos que lucieron lasestrellas en los últimos Globos de Oro. Estar a la altura con la moda enun evento así es cuestión de gustos. Pero la alfombra roja es mucho másque un desfile de celebridades que saludan con la mejor de sussonrisas. También es un universo repleto de personajes peculiares,seamos francos.

La actriz Kate Beckinsale posa en la alfombra roja de los premios Globos de Oro, el 11 de enero de 2015 (Getty Images/AFP - Jason Merritt)

Para entendernos, una alfombra roja es comouna autopista de varios carriles. Las personas circulan más cerca o máslejos de la valla donde se atrincheran los periodistas según su cargo osu importancia. Cuanto más lejos, más famoso. Ver pasar a las estrellas,escrutar sus vestidos o hacerles fotos tranquilamente es uno de losgrandes mitos que esconde la alfombra. "¡George!, !Amal!, ¡George!¡Aquí, aquí!". Las palabras se las lleva el viento porque pasan casi envolandas, como la gran mayoría. ¿Por qué van con tanta prisa? Es unmisterio, pues la gala no empieza si los señores Clooney no estánsentados en sus lugares designados.

Los más importantes de esteevento, sin duda alguna, son los fotógrafos y los cámaras situados alinicio de la alfombra, donde las estrellas llegan en coche y se paranfrente al "photocall". Ellos son los que toman las imágenes que dan lavuelta al mundo y los que atestiguan que fulanito y menganito estuvieronen los premios. Sin ellos, los artistas no serían lo mismo.

Publicistas, actores y otros asistentes se ven detrás del actor David Oyelowo, que intenta posar para los fotógrafos en la alfombra roja de los premios Globos de Oro (Getty Images/AFP - Jason Merritt)

Laalfombra es, a partir de ese punto, una cuestión de pedigrí. Todos losperiodistas pasamos horas en pie vestidos de gala, esperando a quecualquiera de los grandes nominados se detenga a concedernos unosinstantes de su preciado tiempo. Pero hay una diferencia entre los"print" y los "tv". Las teles ganan siempre, sobre todo si es undirecto. Varios canales instalan pequeños sets, una ventana a millonesde telespectadores, que se convierten en parada obligatoria para los másfamosos.

A la espera de gritar desesperadamente "¡Salma!¡Para México!", los periodistas atrincherados debemos lidiar con lospublicistas que circulan por el primer carril de la autopista. "Tengo alcompositor de la canción rusa nominada, ¿te interesa?", pregunta uno."Hola, llevo al director de la película estonia nominada, ¿quiereshablar con él?, dice otro. Cara de póquer. "No mire, es que yo lo quequiero es entrevistar a Eddie Redmayne porque está sublime haciendo deStephen Hawkings en 'Teoría del todo'", intenta responder esta reporteracon la mirada.

Sabe mal decir que no muchas veces seguidas. Enocasiones aceptamos hablar con alguien porque no cuesta nada hacer dospreguntas y porque nunca se sabe si al año siguiente ese publicistarepresentará a una estrella muy codiciada. Hay que trabajar lasfuentes...

La actriz Amy Adams durante la alfombra roja de los premios Globos de Oro, el 11 de enero de 2015 (Getty Images/AFP - Frazar Harrison)

Lo más curioso es que por el centro de la alfombracirculan personas con cara de "¿qué hago yo aquí?", otras miran a laprensa por si alguien se anima a entrevistarles, otras saludan a diestroy siniestro logrando descolocar al periodista -"¿será alguien muyconocido y yo soy una ignorante?"-, mientras otro grupo se dedica acaminar la alfombra de arriba a abajo varias veces -"¿éste no habíapasado antes por aquí?"-. Nadie les discute que son ellos los que hacenbulto en la alfombra, los que aparecen por detrás de una estrella yfastidian la foto.

El actor Mattew McConaughey mira su reloj durante la alfombra roja de los premios Globos de Oro (Getty Images/AFP - Jason Merritt)

En cualquier caso, es fascinante ver cómoeste pequeño circo logra convertirse en uno de los momentos más vistos,comentados y deseados del año -con permiso de los Óscar-. Alimentadurante varios días televisión, internet y revistas del corazón paratransportarnos a un mundo que nos quiere hace soñar. ¡Larga vida a lasalfombras rojas!

Sara Puig es corresponsal de AFP en Los Ángeles.