A picture of President-elect Donald Trump hangs on a service elevator wall as Trump holds meetings in his office at Trump Tower on 5th Avenue November 11, 2016. / AFP PHOTO / TIMOTHY A. CLARY (AFP / Timothy A. Clary)

Delante del ascensor dorado de Trump

Nueva York – Decididamente, Donald Trump es un presidente electo difícil de cubrir para un reportero. Es una experiencia frustrante, incluso en la torre que lleva su nombre, en el corazón de Manhattan. Pasé un día entero en ese lugar dorado y marmolado donde vive y donde instaló el bunker de la transición. No solamente nunca lo vi, sino que además su entorno tira simples migajas a los periodistas que están en el lugar.

Dos policías resguardan el ingreso de la Trump Tower, el 17 de noviembre de 2016. (AFP / Eduardo Munoz Alvarez)

08h00 – Mi mochila pasa por una de las dos máquinas de rayos X instaladas en el hall de entrada, vigilado por cinco policías con cascos y armas, con uniforme antidisturbios. El pool de periodistas del que formo parte se instala en dos bancos negros de metal, frente a cuatro ascensores que observaremos detenidamente durante las próximas 12 horas. Son las puertas de entrada del bunker del millonario.

09h00 – Llega Donald Jr. y, un poco más tarde, Eric Trump. ¿El padre nombrará a nuevos miembros de su equipo de gobierno? “Veremos”, lanza el primero. El segundo no dice nada pero levanta el pulgar. Anotamos escrupulosamente cada detalle, cada hora de llegada. 

Eric Trump, uno de los hijos del presidente electo, rodeado por guardias de seguridad, el 18 de noviembre de 2016. (AFP / Dominick Reuter)
Donald Trump Jr. en la Trump Tower, pasa frente a una foto de su hermana Ivanka, el 15 de noviembre de 2016. (AFP / Timothy A. Clary)

 

09h25 – Una extraña joven se presenta a la prensa, distribuye tarjetas personales y cuenta que cantará en la ceremonia de investidura de Donald Trump, en Washington, el 20 de enero. Dice que, artísticamente, puede ser comparada a Beyoncé o a Rihanna. Dice llamarse Ftema. Intenta subir en el ascensor pero es rechazada por los agentes de seguridad. 

Simpatizantes de Donald Trump se prueban gorras con el eslogan de campaña del republicano, "Make America Great Again", en venta en un local del hotel, el 18 de noviembre de 2016. (AFP / Dominick Reuter)
Agentes del Servicio Secreto y de la policía en las escaleras mecánicas de la Trump Tower, mientras el presidente electo mantiene reuniones en pisos superiores, el 21 de noviembre de 2016. (AFP / Eduardo Munoz Alvarez)

Poca gente lo sabe, pero la planta baja de la torre está abierta al público. Hay un Nike, un Starbucks y un Trump Grill. Hay incluso una terraza pública en el cuarto piso, de la que pocas personas parecen saber.

10h10 - Donald Trump dice que trabaja 18 horas por día, pero sus equipos visiblemente no comparten ese ritmo. Llegan de a poco, a partir de las 9h00, algunos a las 10h00, y la mayoría se irá alrededor de las 19h00.

 

El rostro de Rudy Giuliani se refleja en la puerta de un ascensor de la Trump Tower, el 16 de noviembre de 2016. (AFP / Jewel Samad)

Rudy Giuliani, exalcalde de Nueva York, aparece con una sonrisa de oreja a oreja. Estaba entre los candidatos al Departamento de Estado. ¿Será designado?, me pregunto. "Me voy a descansar", lanza simplemente.

11H00 - El general Michael Flynn, quien será nombrado al día siguiente como consejero de seguridad nacional, se sube al asensor. Hace con su mano derecha la V de la victoria y repite su frase de cada día: "Esto va realmente bien, es una transición genial, y el presidente electo controla plenamente la situación, créanme". Al día siguiente fue nombrado asesoar de seguirdad nacional.

General retirado Michael Flynn saluda cuando llega a la Trump Tower, el 17 de noviembre de 2016. (AFP / Getty Images/Drew Angerer)

13h07 - Por más desoladora que es nuestra situación, era incluso peor y más caótico para los reporteros del pool durante los primeros días de la transición. Al menos, ahora, el equipo de prensa de Trump da una lista anticipada con las reuniones diarias.

Vista de la Trump Tower en Nueva York. (Iris Royer de Vericourt, Kun Tian, Gillian Handyside / AFP)

Aunque nos siguen manteniendo a distancia: supimos, por ejemplo, por un comunicado, que Trump se había reunido con Henry Kissinger, exsecretario de Estado en la época de Richard Nixon, a quien nadie vio llegar.

Además del lobby donde estamos, hay al menos dos entradas adicionales. Una, a través del estacionamiento. La otra, de un ascensor que sólo para en los 39 pisos residenciales de la parte superior.

14H05 - Me las arreglo para obtener algo de información concreta. Uno de los colaboradores del equipo de Trump, George Gigicos, informa que el primer viaje del presidente electo, en lo que denominó la "gira de la victoria" en los estados clave, será después del día de Acción de Gracias. Una primicia.

15h45 – Nuestra actividad se reduce a analizar los signos de satisfacción o decepción en los rostros que aparecen apenas se abre la puerta del elevador, así como la duración de sus visitas. El general retirado Jack Keane, con cara ruda, se quedó solamente 56 minutos e ignoró completamente nuestras preguntas cuando se retira.  Sabremos luego que le ofrecieron el puesto de secretario de Defensa, pero que lo rechazó por razones personales.

El general retirado Jack Keane ingresa a uno de los ascensores de la Trump Tower, el 17 de noviembre de 2016. (AFP / Getty Images/Drew Angerer)

Luego vemos la sonrisa hasta las orejas del senador antiinmigración de Alabama Jeff Sessions, un habitué del lugar. Se acerca al cordón rojo que nos rodea y nos dice que no quiere hablar de él. Al día siguiente sabremos, por medio de un comunicado a la prensa, que fue nombrado ministro de la Justicia.

16h54 – Un hombre con porte de skater corre sobre el mármol y hace una pirueta, al tiempo de que grita: "¡Wu Tang!". Un oficial de seguridad furioso lo agarra del brazo y lo expulsa a la vereda. 

20h09 – Los agentes del servicio secreto cierran el acceso al hall de la torre. Bajan una persiana de hierro y alejan a los turistas.

Nos da un escalofrío. ¿Acaso es ahora el momento en el que finalmente vamos a ver a Donald Trump? Las puertas del ascensor se abren. Es Mike Pence, su vicepresidente, que se va del lugar. Afable pero mudo.

El vicepresidente electo, Mike Pence, en la Trump Tower, el 17 de noviembre de 2016. (AFP / Don Emmert)

20h38 – Los últimos periodistas levantan campamento. Al menos hasta el día siguiente. 

(AFP / Ivan Couronne)